Las virtudes del café


Por los caminos del Eje Cafetero

Por Albeiro Rodas

Foto “Catedral de Manizales” de Octavio Andrés González Estrada

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Dicen que los párrocos mandaban como penitencia a sus feligreces sembrar matas de café. Sea por los muchos pecados confesados, sea por la fertilidad de la montaña colombiana, lo cierto es que los cultivos de café abundaron a tal medida que bien pronto la nación llegó a ser una de las primeras en la producción internacional del café.

Durante la segunda mitad del siglo XIX Colombia no era una nación cafetera. El liderazgo lo tenía su hermana gemela, Venezuela, mientras los productos colombianos eran el cacao y la minería. Hacia finales del siglo XIX el café comenzó a ser importante mientras en Venezuela disminuía para entrar de lleno en su bonanza petrolera. Uno de los elementos históricos que abrirían las puertas del país al café sería la llamada “colonización antioqueña” o en una versión más moderna “colonización paisa”. En la actualidad la primera zona cafetera del país y quizá la primera zona de producción económica de Colombia, coincide con el espacio geográfico de dicha “colonización paisa”, que se conoce como el Eje Cafetero.

La colonización paisa

El Nevado del Ruíz, soberano de los Andes colombianos, custodiado por la ciudad de Manizales. Foto Commons Wikimedia.

Dentro de los procesos de consolidación republicana de la Colombia del siglo XIX, la “Colonización antioqueña” tiene un puesto fundamental. Ella sería el principal eje que movería hacia una era de industrialización en Colombia hacia el siglo XX y se situaría en un punto estratégico de la geografía nacional, entre la plenitud de las tres cordilleras andinas, entre los dos ríos más importantes del país, en el punto de conexión entre el norte atlántico, el occidente pacífico, el suroccidente azucarero y el occidente dominado por la capital del país. Paradójicamente el lugar pasó desapercibido durante la Colonia y eran terrenos baldíos habitados por campesinos de montaña sin mucha incidencia en la vida colonial. Incluso prácticas como el esclavismo fueron abolidos naturalmente por los escazos colonos que vivían casi olvidados entre los valles escarpados de la Montaña Antioqueña. Los centros españoles de mayor importancia eran aquellos localizados a la vera de los ríos Cauca y Magdalena y cuyo principal renglón económico era la explotación del oro. Los nombres de ciudades como Zaragoza, Segovia, Remedios, Yolombó, Cáceres, Santa Fé de Antioquia y otros entre las confluencias de los dos grandes ríos eran los principales centros del silencioso habitar antioqueño (o paisa como se dice hoy), mientras pueblos localizados en las montañas como Medellín, Rionegro, Marinilla, Sonsón y muchos otros no eran más que sitios de paso con una rígida vida católica, exclusivamente blancos y con un fuerte sentido por la unión familiar. Aún así de aquellos pueblos partirían figuras de una gran importancia en las Guerras de la Independencia contra España como el joven General José María Córdoba, un guerrero casi adolescente que es para Antioquia su Simón Bolívar y quien detuvo la avanzada de las tropas realistas de reconquista en el sitio de Nechí o el célebre héroe Atanasio Girardot quien fuera uno de los más ilustres y aguerridos padres de la Patria colombiana y venezolana.

La búsqueda de mejores tierras para el cultivo hace que durante las primeras décadas de la Independencia, familias antioqueñas emigren hacia el sur y entren en aquellos territorios “baldíos” que estaban bajo la influencia de Cali, Popayán e Ibagué, aquellos territorios que rodean el Nevado del Ruíz. Si bien se habla de “colonización”, la aventura tiene que ver muy poco con los procesos de colonización española y se dio de una manera muy pacífica. Aunque se diga que eran “territorios baldíos”, esta afirmación es también de tratarse con cuidado, pues en aquellos territorios habitaban con pleno derecho comunidades indígenas que sobrevivieron la colonización española y los cuales se integraron a dicha “colonización paisa”. Entre las fundaciones estrictamente antioqueñas que serían eje del desarrollo se cuenta Manizales, fundada en 1841, Armenia, fundada en 1889 y Pereira, fundada en 1863. Con ellas el territorio antioqueño se extendió hacia lo que hoy es el Eje Cafetero y fue segregado de la gobernación de Popayán, situación que no sería en cambio pacífica con la creciente influencia de Cali.

El Eje Cafetero

…y de esta región tan estupenda es de donde vienen delicias como esta taza de café colombiano servido en este blog gracias a la lente siempre artística de Hector Meza.

Las nuevas familias que se asentaron en dichos territorios, comenzaron bien pronto una nueva historia dentro del sistema de producción nacional con el cultivo especialmente del café. Una prueba del éxito de la bonanza cafetera ya hacia finales del siglo XIX es que la Guerra de los Mil Días respetó todo el territorio antioqueño, mientras una política regional de un cierto liberalismo industrial era impuesto por las élites conservadoras de Medellín con Pedro Justo Berrío a la cabeza. La impenetrable montaña se abrió a la nación con la construcción del Túnel de la Quiebra en el punto de Santiago que permitió el paso de los inolvidables Ferrocarriles de Antioquia. El advenimiento de la aviación pondría a la región en las rutas obligadas de la economía naciente del país y se daría un curioso cambio que subsiste hoy: los poblados antioqueños que fueron durante la Colonia las principales ciudades como Remedios, Zaragoza, Santa Fé de Antioquia, etc, caerían en una decadencia definitiva para dar paso a la hegemonía de los pueblos de montaña como Medellín con los pueblos que le rodean más las nuevas fundaciones como Manizales y Pereira.

El célebre viaducto “César Gaviria Trujillo” entre Dosquebradas y Pereira. Foto de Orzalaga.

Las nuevas divisiones administrativas de Colombia con la departamentalización decretada después de 1886 fragmentarían a Antioquia y nacerían de ella cuatro nuevos departamentos: en una primera fase la Antioquia misma que incluye una parte costeña (Urabá) y las riveras del Atrato chocuano y el departamento de Caldas creado en 1904 con Manizales como capital; y una segunda fase fragmentaría a Caldas en tres: Caldas, Risarlada con Pereira como capital y Quindío con Armenia como capital hacia mediados del siglo XX. Pero la influencia de la subcultura paisa o antioqueña no quedó enmarcada dentro de los límites de estos cuatro departamentos: pueblos paisas pueden encontrarse hoy al occidente del departamento del Tolima y al norte del departamento del Valle del Cauca (Cartago, La Unión, Tuluá, Versalles, etc). Por ejemplo, la desaparecida ciudad de Armero era una ciudad paisa del departamento del Tolima.

Hoy en día se conoce como Eje Cafetero a las zonas en donde el café es el primer renglón de la economía. Ello incluye estrictamente a los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío, pero también las zonas cafeteras de los departamentos que la rodean como el llamado Sureste antioqueño y las áreas cafeteras y paisas del Tolima y del Valle del Cauca.

Pereira: la Perla del Otún

Si fuesemos a hacer una perspectiva visionaria sobre las ciudades intermedias colombianas, Pereira sería objeto de un gran estudio. Es el corazón del llamado “Triángulo de Oro de Colombia”, es decir, se encuentra geográficamente al centro de la confluencia de los tres principales ejes urbanos andinos de Bogotá, Medellín y Cali. Cuna de grandes personalidades de la vida nacional como el expresidente César Gaviria Trujillo, quien fuera además secretario de la OEA, deportistas, artistas, políticos y otros, Pereira ofrece espacios

La ciudad, ubicada a 359 kilómetros al oeste de Bogotá, es además centro de importantes industrias nacionales con una economía que depende de la agricultura, la producción de alimentos, las confecciones y la metalistería. El Areopuerto Matecaña comunica a la ciudad con los principales areopuertos del país y con conexiones internacionales.

Pereira tiene una población total de 428.389 según el censo DANE de 2005 y toda la infraestructura de una ciudad moderna y en desarrollo con un cómodo sistema de transporte como el Megabus.

Manizales de Malma

La ciudad de Manizales (414.389 habitantes según el censo Dane 2005) es la capital del departamento de Caldas y fue una de las primeras asentaciones paisas en la llamada colonización antioqueña. La ciudad se localiza a las puertas del Nevado del Ruiz, una de las mayores altitudes nacionales y que es además el Volcán Arenas, responsable de la desaparición de Armero (Tolima). A 305 kilómetros al oeste de Bogotá, a 180 kilómetros al sur de Medellín y a 300 kilómetros al norte de Cali, Manizales tiene una altitud de 2.126 kilómetros sobre el nivel del mar, predomina el clima frio y se distingue por ser una ciudad de grandes cuestas y espléndidos paisajes andinos. El areopuerto La Nubia comunica con las demás regiones del país.

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One thought on “Las virtudes del café

  1. hay un error, armero jamas fue paisa lo q paso fue q tuvieron mucha influencia del pueblo paisa libano de hay la mala interpretacion gracias

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