DMG, pirámides y el sueño colombiano


El tema del escándalo financiero alrededor de DMG y las pirámides estará por mucho tiempo en boca de todos, aunque se dice que Colombia es un país que olvida. Cierto que olvida, pero cuando se trata del bolsillo es menos posible olvidar. Al repasar artículos, cartas, opiniones, denuncias y centenares de enlaces que hay en el Internet acerca del que es llamado por muchos el mayor fraude financiero de la historia de Colombia, hay varios elementos que se pueden deducir: primero, que el escándalo en sí no revela nada nuevo de la sociedad colombiana y por el contrario confirma muchas cosas; segundo, que es la crisis política más seria que ha enfrentado el gobierno del presidente Álvaro Uribe y tercero, que nuestra patria necesita de cambios de fondo que respondan a las espectativas de nuestra sociedad.

Antes de analizar cada uno de esos tres enunciados, es bueno detenernos un poco en la figura de David Murcia Guzmán. Un personaje perfecto para una novela y qué pena que sea yo un escritor tan inédito y esté tan lejos, porque me le dedicaría con todo el gusto a escribir su vida y cómo un hombre tan joven llegó a poner en jaque la economía de una nación y a hacer tambalear el sistema político.

Al oir su discurso en los videos que tiene en youtube, es fácil deducir las razones por las cuales tantas personas del común lo siguieron y lo siguen y lo seguirán. Sus ojos de chamán colombiano, sin temor y prometedores, desarmarían al más dedicado campesino u obrero. Murcia es el típico producto del talento colombiano, hijo del pueblo y prometedor del sueño colombiano. Sobre este tema del “sueño colombiano” me refiero más adelante, pues es una idea mía y que parodia al “sueño gringo”.

Cierto que DMG tiene irregularidades fiscales y que llevó a muchos a la quiebra, pero ¿de quién es la culpa? Vamos a ver desde esta perspectiva que intenta romper los esquemas y la jauría que persigue a esta empresa criolla, hija legítima de nuestra tradición social y cultural.

El sueño colombiano

Algunos articulistas han acusado con cierta malicia a los incautos, según sus perspectivas, que creyeron en DMG, así como en las empresas que realizaban pirámides. Según estas opiniones, quienes lo hicieron fueron ingenuos y además amantes del dinero fácil, tan culpables de ello como los que llevan droga a Estados Unidos para ganarse unos pesos y subir su nivel de vida.

También señalan que DMG actuó en aquellas regiones cocaleras por tradición, como el Putumayo, lo que indicaría una intención de lavado de activos del narcotráfico. Esta idea se insiste desde los inicios del escándalo y, aunque las autoridades no han desmotrado una relación directa entre Murcia y la mafia, es una pieza clave para la comprensión del fenómeno. Al igual que la rápida popularidad de las pirámides, la mafia es un punto al cual numerosos colombianos se han referido para salir de la pobreza.

Si bien comparar a Pablo Escobar con David Murcia Guzmán no es completo, porque ambos personajes tienen diferencias substanciales, hay algo que sí los une: ambos se apoyaron en discursos que tocan el trasfondo socialista y populista. Ambos se presentan como los robin hood de una sociedad en la cual el pobre está marginado de las estructuras de producción nacional.

Lo más curioso es que otros grupos contradictores del sistema imperante en Colombia como la guerrilla, también cobraron fuerza en regiones marginales, aquellas de selva, aquellas a donde no llegan las carreteras ni los aviones, en donde la juventud no tiene un futuro que no sea el del monte y la selva. Por si fuera poco, las mafias tienen a su vez la mayor libertad de acción en esas mismas regiones o en las zonas más deprimidas de nuestras grandes ciudades, mientras los grupos paramilitares han cometido sus mayores atrocidades en estas zonas marginales, aquellas que pueden llamarse sociológicamente áreas de frontera como todas las zonas fronterizas y de litoral.

Desde este panorame, es posible que pueda acusarse a la clase media y alta del vicio social del dinero fácil, porque si una familia con buenos ingresos mensuales se involucra en una pirámide o participa del narcotráfico, sólo se le puede acusar de ambiciosa. De hecho, la corrupción administrativa es causada por ese vicio del dinero fácil que corrompe la honestidad de todo sistema político, judicial y social de nuestra nación.

Pero si descendemos un poco en la escala social y nos ubicamos en las clases más pobres, cambian ciertos puntos de vista.

Pobreza en Colombia

Colombia es un país con un territorio muy grande. Es más grande de lo que imaginamos. Por lo general decimos que tiene el tamaño de España, Portugal y Francia juntas o que es más grande que el Estado de Arizona en Estados Unidos. Pero se hace aún más grande cuando incluimos todas sus áreas marítimas.

Pero no es sólo grande por el tamaño de su territorio geográfico. Es grande porque es medio vacío. Sí, aunque no lo creamos.

Es como si un grupo de 50 personas estuvieran dentro de un inmenso salón, pero todos se aglomerasen en uno de los rincones y todos mirararan a la pared hasta tener la idea de que el salón es demasiado pequeño. Por otro lado, de estos 50 personajes, sólo 14 tienen poder sobre los recursos del “salón”.

Otro ejemplo más: Japón es la segunda economía del planeta y a la vez es un país considerablemente pequeño al ser comparado con el vasto territorio colombiano. Por si fuera poco, los recursos naturales del Japón son también irrisorios si los volvemos a comparar con los nuestros. Para seguir ajustando el ejemplo, este pequeño y pobre-en-recursos país triplica la población de Colombia.

Cosas que no sabemos mucho de Colombia, por ejemplo, es que más de la mitad de nuestro territorio nacional, el área continental, se encuentra en la región amazónica de Suramérica, pues los Llanos Orientales y la llamada Amazonía colombiana, son en realidad ambas partes del Amazonas. Esa región está casi vacía de gente, es decir, que los colombianos no ocupamos el 50% de nuestro país. La mayoría estamos agolpados en la otra mitad. Pero esa mitad habitada, se divide a la vez en tres partes: la Pacífica, en completo abandono; la Costa Caribe, semidesarrollada y por último, la zona andina, en la cual centramos una población cercana al 70% de la población nacional.

Cuando hablamos del “sueño americano” nos referimos pues a ese ideal de hacerse una carrera en la vida en los Estados Unidos, el cual fue presentado desde el siglo XIX como el país de las oportunidades. Pues bien, en ese sentido tendriamos que hablar del “sueño colombiano” que presenta un modelo por medio del cual se sale de esa pobreza agobiante y se llega a tenerlo todo, pero en Colombia.

Representantes del sueño colombiano son las mafias, las pirámides y la corrupción. Pero también cosas más benignas como luchar honestamente con el propio talento para ganar algo y salir de la pobreza (el sueño de artistas, escritores, deportistas…), los viejos abuelos que hicieron fortuna a principios del siglo por medio de la especulación de capital, como Pepe Sierra y los emigrantes que van a otras tierras con el sueño de volver a disfrutar en su país lo que ganaron. Ese es el sueño colombiano. ¿Legítimo? ¿Qué fiscal puede condenar un sueño?

¿Cómo decirle a una señora campesina del Putumayo, cocalera, que depositó sus ahorros en una pirámide, que es una estúpida ambiciosa y que debió mejor esperar a que algún día el estado la sacaría de la pobreza? Al Coronel no tiene quién le escriba.

Eso se le dice a un señor tapado en el dinero, que explota un cargo público en el cual debería ser un honesto servidor de los intereses de la gente de su país y además de embolsillarse lo que no le pertenece y cobrar un jugoso salario, se involucra en mafia o participa en una pirámide. A ese sujeto si le vale la acusación de ambicioso ¿estúpido? No: vivo.

Crisis política

Pero el escándalo financiero logró lo que los persistentes oponentes políticos del presidente Uribe no pudieron hacer desde 2002: rebajar sus índices de popularidad a las puertas de un referendum en el cual se discute una posible reelección.

No discutamos aquí si DMG es o no una pirámide. Discutamos sí del poder social y económico que adquirió DMG en los últimos años. Cuando se quiere arrancar de raíz la mala yerba, basta uno o basta un azadón, sale y ya, como sucede con pirámides simples de una evidente desfachatés reconocida por cualquiera de la opinión pública.

Pero cuando se habla de tumbar un árbol inmenso, con raices poderosas, la cosa ya no es tan fácil.

Esta compañía no sólo radica su poder en la enorme estructura económica que creó y en toda la red social a ella asociada, sino que se presenta por otro lado con un revestimiento sociológico, uno que no se ve o se ve poco en los sistemas financieros tradicionales de Colombia. Ningún banco de Colombia está a la altura del discurso de Murcia y tampoco están libres de culpa, pues tienen a la vez sus fisuras. ¿Cuántas compañías colombianas o extranjeras en el país no tienen su doble contabilidad? ¿Cuántas no utilizan las causas sociales para evadir impuestos? No vengan ahora a decir que son ejemplos sólidos de honestidad, porque no es necesario investigar para concluirlo.

El presidente Uribe se juega entonces un caso delicado: su imagen está en juego ante gente muy sencilla, de las clases populares, que ven a Murcia como un redentor.

En ese caso, no sería prudente en este momento histórico de Colombia en el cual se trabaja por llegar a un entendimiento de todos los colombianos, que se pretenda el abatimiento total de DMG. Habría que sanearla de manera que esta se ponga al servicio del desarrollo nacional dentro de los esquemas de la ley.

Colombia lleva décadas en las cuales ha primado el discurso de la eliminación física del otro. Ese discurso sólo ha generado los círculos de violencia de los cuales aún no salimos de manera satisfactoria.

A responderle a todos los colombianos

El caso nos deja una conclusión: los colombianos tienen derecho a la realización de su sueño que es el mejoramiento de su nivel de vida. Es el papel de un estado democrático, en el cual participan activamente todos los sectores sociales, el de cumplir las funciones de ese mesías esperado por la gente. La solución a nuestros problemas de pobreza y faltas de oportunidades, no puede venir más de la mafia, de la guerrilla, de los paramilitares, de las pirámides o de la corrupción. Allí en donde hay iguales oportunidades para todos, no cabe el delito ni la violencia.

Todos los colombianos tenemos derecho entonces a nuestra tierra (ya dijismos arriba que hay demasiada en un país que espacialmente está medio vacío), a nuestra casa, a nuestro empleo, a asegurar el estudio para nuestros hijos, a la salud, al seguro… todo, todo eso tiene que dárnoslo algo, uno que reuna en sí el discurso de las necesidades del pueblo sin sentirse apabullado, uno que tenga en sí todos los recursos sin sentirse avergonzado de su origen y uno que quiera ver a su gente auténticamente feliz: Ese no puede ser otro que el Estado colombiano.

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Acerca de Albeiro Rodas

Albeiro Rodas-Torres is a bachelor degree in journalism & social communication from Universidad Pontificia Bolivariana of Medellin, Colombia (1995); English at Limerick Language Center in Ireland; Italian at Universitá per Stranieri of Perugia, Italy and theology and biblical archaeology at Cremisan-Ratisbonne Salesian Theological Institute in Jerusalem. Currently doing a Master in Digital Journalism in UPB and filmmaking at Light Film School. Rodas is based in Cambodia since 1999, doing his own research on human trafficking, Cambodian digital gap and Khmer language. He is the creator of the Don Bosco schools of journalism in Sihanoukville and Kep with young people from poor communities. Medal for Social Commitment UPB (2010); among the 100 more upstanding Colombians abroad (Marca Colombia, 2012, http://www.youtube.com/watch?v=X39xwdGtVXI) and among the '12 Colombians that are making this a better world' 2013 (http://www.colombia.co/en/culture/colombians-that-are-making-this-a-better-world.html).
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7 respuestas a DMG, pirámides y el sueño colombiano

  1. MARIA EMELIA MEDINA DE RUEDA dijo:

    SI HAY QUE SEGUIRLO DONDE ESTE PORQUE ESTOS GOBIERNOS NOS TIENEN PASANDO NESECIDADES

  2. ALEX dijo:

    y esas compras a los funcionarios si es amor al dinero facil, o si no que le pregunte a los hermanos uribe de los negocios de las zonas francas, haber si se sienten tan mal por conseguir unos recurosos extras en esa negociación y tan facil solo por tener papa presidente.

    NO TRATEN DE JUSTIFICAR UN PROBLEMA QUE SURGIO POR LA OMISION DEL DEBER.

  3. ALEX dijo:

    no se por que putas relacionan la tal ambición, digame usted “doctor” a quien no le gusta la plata o el dinero facil,…..hombreee a todo el mundo, eso es inherente al ser humano,no justifiquen el error del gobierno, ellos fueron los culpables más cuando una empresa funciono bajo el manto de legalidad,patrocinado por el mismo gobierno, la determinación de nosotros fue voluntaria, claro que fue tomada bajo ese manto ahora ese acto comercio era licito no estaba prohibido y ¡sabe usted cuantos años se realizo esta actividad! pues al rededor de ocho años, por eso tambien decidimos hacer negocio……. y argumentar que fue la ambición y el amor al dinero facil es una falta de respeto es querer evadir una responsabilidad por parte del gobierno, ahora decir que el gobierno lo advirtio, es tanto como asegurar que ellos si sabian de la captación ilegal, entonces por que lo dejarón que nos estafarán, que utilizaban medios sofisticados, mentiraaaaaaa los mismos actos de comercio, como no pudierón hacerlo en el 2007 y resolver un recurso de reposición encontra del cierre de dmg s.a y lo peor despues de ordenar el cierre que fue un fin de semana, el lunes siguiente sigue funcionando dmg holding, en los mismos sitios y con el mismo sistema, esto deja una comclusión: Definitivamente se comprarón a los funcionarios, superintendentes, fiscalia y demás…..

  4. mario dijo:

    todo hp cre que David Murcia Nos estafo….pero la realidad es otra….quien nos roba y nos mantiene en una esclavitud es este sistema de mierda que tenemos y nos imponen a la fuerza…mientras unos pocos dominan el mundo y dictan su voluntad…
    pero se que algun dia llegara DMG y lo estare esperando y a don David …gracias por darnos un camino que lo seguiremos aunque lleguemos donde estas…seguiremos …..y seguiremos …..

  5. ixi dijo:

    ipocrita s kon H oiop

  6. Anónimo dijo:

    son unos ipocritas

  7. Pingback: Popularidad de Uribe bajó, pero sigue en el primer puesto « Pasaporte Colombiano

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