Tejiendo memorias para no repetir


Terminó ayer en el Museo de Antioquia la presentación de los resultados de investigaciones del Grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR). El encuentro fue de dos días, 15 y 16 de marzo en la Sala del Consejo. Una nutrida asistencia de personas que tuvieron que inscribirse previamente por Internet. También se dio el lanzamiento del libro ‘Imágenes que tienen memoria‘. La presentación se centró en cuatro informes preparados por la comisión sobre cuatro masacres significativas en el país: la masacre de la Rochela, la tierra en disputa en Córdoba y Sucre, la masacre de Bahía Portete y la masacre de Bojayá.

Cuatro dramas que muestran la situación de violencia en Colombia, especialmente dirigida al campesinado y a las comunidades étnicas del país, pero también a la rama judicial como lo significó la masacre de la Rochela. El drama es silencioso. Sale en la prensa, pero pronto es condenado al olvido. En Colombia tienen voz los actores armados, los centros del poder y las autoridades. Son ellos los que declaran, los que confirman o desmienten, los que dan partes de tranquilidad o los que dicen cuándo algo debe ser preocupante.

Las víctimas en cambio tienen que guardarse su drama. Nadie les cree. Ellos son el objeto central de la violencia, la sufren, la aguantan, la enfrentan valientemente con su fragilidad, pero son ignorados en muchas ocasiones por los medios, por las autoridades, por los aparatos del Estado.

Son las organizaciones de derechos humanos y algunos periodistas individuales o en medios alternativos los que van a su encuentro. Pero el drama es tal y la violencia tan cruda en contra de las víctimas, que estos defensores de sus derechos, estos investigadores o estos periodistas que van más allá de los titulares, se unen también al drama y son convertidos a su vez en víctimas.

Como dice una señora de la tragedia de Bojayá acerca de los procesos de paz y reconciliación: mientras los victimarios reciben todo el apoyo del Estado, las víctimas siguen en la miseria y el olvido.

Este proceso de rescate de la memoria histórica contada por las víctimas es más que necesario. No se pueden olvidar a las víctimas. Hay que seguir hablando de ellas, dándoles voz, hasta que la justicia sea completa. Sólo una reivindicación plena de sus derechos, puede generar una semilla de paz auténtica.

Copio aquí la descripción de las cuatro masacres claves en el estudio según el CNRR:

La masacre de la Rochela

El 18 de enero de 1989, cerca del corregimiento de La Rochela, municipio de Simacota, Santander, un grupo de paramilitares asesina a 12 funcionarios judiciales que investigaban varios delitos en la zona. Este informe ilustra, a partir de La Rochela, como caso emblematico, las múltiples formas de victimización de los operadores judiciales y las dificultades del poder judicial para enfrentar la guerra en Colombia.

La tierra en disputa

Este informe recoge las memorias de despojo de tierras y resistencias campesinas en los departamentos de Córdoba, Sucre y en los Montes de María. Así mismo, analiza los procesos organizativos del campesinado y la memoria institucional de politicas agrarias en la región, con particular énfasis en el papel de las mujeres como víctimas y a la vez líderes.

La masacre de Bahía Portete

El 18 de abril de 2004, aproximadamente 40 paramilitares entran a Bahía Portete, en la Alta Guajira, y con lista en mano torturan y asesinan a por los menos 6 personas, cuatro de ellas mujeres, profanan el cementerio, saquean y queman varias casas, generando así el desplazamiento forzado de más de 600 indígenas wayuu. Este caso ilustra un patrón de violencia y tortura sexual contra las mujeres como mecanismo para arrasar y doblegar a miembros de un grupo étnico.

Bojayá

El 2 de mayo de 2002, en medio de un enfrentamiento armado con las autodefensas en el municipio de Bojayá, Chocó, las FARC lanzan varias pipetas de gas de las cuales una estalla en la iglesia y causa la muerte de 79 personas, entre ellos 48 menores de edad, así como el desplazamiento forzado de prácticamente toda la población. Este caso evidencia la degradación del conflicto armado, expresada en graves infracciones a la normatividad universal que rige los conflictos armados internos y los métodos de terror utilizados.

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Acerca de Albeiro Rodas

Albeiro Rodas-Torres is a bachelor degree in journalism & social communication from Universidad Pontificia Bolivariana of Medellin, Colombia (1995); English at Limerick Language Center in Ireland; Italian at Universitá per Stranieri of Perugia, Italy and theology and biblical archaeology at Cremisan-Ratisbonne Salesian Theological Institute in Jerusalem. Currently doing a Master in Digital Journalism in UPB and filmmaking at Light Film School. Rodas is based in Cambodia since 1999, doing his own research on human trafficking, Cambodian digital gap and Khmer language. He is the creator of the Don Bosco schools of journalism in Sihanoukville and Kep with young people from poor communities. Medal for Social Commitment UPB (2010); among the 100 more upstanding Colombians abroad (Marca Colombia, 2012, http://www.youtube.com/watch?v=X39xwdGtVXI) and among the '12 Colombians that are making this a better world' 2013 (http://www.colombia.co/en/culture/colombians-that-are-making-this-a-better-world.html).
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