Apreciados internautas de Pasaporte colombiano, a partir de hoy 15 de Julio de 2010 este portal queda cerrado indefinidamente. Quedan pues habilitadas las secciones de comentarios moderados y todos los archivos de manera que sean útiles. Eso permitirá que los usuarios puedan dejar comentarios e incluso hacer el voluntariado de compartir sus experiencias de viajes o sobre Colombia con otros que lo necesiten.
Quiero agradecer muy especialmente a aquellas personas que visitaran este portal con frecuencia, compartieron sus ideas y manifestaron su aprecio por el mismo. Espero que haya sido útil de alguna manera.
Insisto en que este portal ha sido una muestra del inmenso amor que siento por mi patria, por Colombia. El sueño de que mi país llegue a ser una nación completa, feliz y en desarrollo y que los colombianos puedan ir por el mundo sin mayores contratiempos, siendo ciudadanos de una gran reputación y respeto.
La patria se construye con la buena intención de todos. La educación especialmente tendría que ser puesta en nuestro país como uno de los principales motores del desarrollo, de la justicia y de la paz. La educación colombiana requiere de una auténtica revolución. Esta debería ser obligatoria y gratis, incluida la universidad y la técnica, para todos los niños y jóvenes colombianos. Las escuelas, los colegios y universidad, privados y públicos, deberían tener todo el apoyo del estado y del sector privado para una formación integral y un apoyo incondicional al desarrollo de la ciencia, la tecnología, la cultura, el deporte y la construcción de una auténtica mentalidad política y democrática. Sólo así, pienso yo, le quitaríamos gente a la violencia y a la pobreza.
El campo colombiano tendría que ser prioridad no del gobierno de turno, sino de todos. Desarrollar el campo es quitarle espacio a los violentos y terminar de una vez por todas con la permanente victimización silenciosa de los campesinos. La presencia del Estado en las áreas rurales no debe ser sólo de comandos militares y policiales, sino de centros importantes de educación, de carreteras, de la garantía del derecho a poseer la tierra.
Colombia es un país multicultural, multiétnico, poliglota, plural, profundamente regionalizado. Esa realidad ha sido ignorada muchas veces en su historia. Esa ignorancia ha causado profundos daños. Aunque después de 1991 se ha presentado una mayor atención a esta realidad, aún es necesario hacer mucho para entender que no existe el colombiano como un monolito nacional, sino que hay una gran variedad cultural e histórica del ser colombiano y que el federalismo como opción política estaba más cercana a dicha realizad que el centralismo que en Colombia peca de autoritario.
Es bueno que los colombianos vayan por el mundo y lo conozcan. Pero esperemos que no salgan los colombianos de su tierra a causa de la violencia o la falta de oportunidades. Esperemos que Colombia se vuelva algún día tierra de promisión para otras naciones y no que nuestros compatriotas tengan que irse porque no pueden vivir en su propio país. Pero aquellos colombianos que están por fuera, que han triunfado, que tienen algo más, no se olviden de la patria. En la historia es sabido que aquellos ciudadanos que emigraron, se convierten después en un elemento vital para el desarrollo de la nación. No se olviden de los que quedan, especialmente de aquellos más vulnerables.
Un especial saludo a todos,
Albeiro Rodas
