La violencia en ruedas


Un accidente frente al Cementerio de San Pedro el pasado 19 de febrero de 2011 a las 4 de la tarde. Por fortuna no hubo pérdidas humanas.

Me disculpan los señores del transporte urbano en una ciudad como Medellín y como las demás ciudades del país, pero el servicio no sólo es pobre, sino carente de modernidad y, lo más triste, violento. Cada que vengo veo lo mismo. Tomar un bus, cualquiera del área metropolitana de Medellín, es un martirio para el usuario. Estos días tomé uno de Sabaneta a Medellín y leí un aviso que decía que los transportadores tenían que defender su empresa. Tienen miedo, claro, de los esfuerzos de modernización del transporte con el Metroplus, por ejemplo. Obvio, si viene un servicio eficiente, lo obsoleto queda sobrando. Ese mismo bus de Sabaneta se vino tan lento como pudo. Los buses de las comunas altas bajan como alma que lleva al diablo. Cuando usted llega al centro, se baja con las piernas temblando. Si usted le pide al conductor rebajar la velocidad, se gana un insulto. Paran donde quieren, estorban en las calles, le tiran el bus a taxis y motocicletas. Eso significa que no piensan en el usuario, sino en sí mismos. Todo eso es violencia.