Documento| Traducción comunicado de la CIJ sobre disputa territorial y marítima entre Colombia y Nicaragua


La siguiente es una traducción no oficial del comunicado de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre la disputa territorial y marítima entre Colombia y Nicaragua, leído en la Corte este 13 de diciembre de 2007 al mediodía, hora holandesa, por la juez Higgins. Traducción de Albeiro Rodas.

Advertencia: Esta es una traducción informal y podría tener imprecisiones. El original en inglés se encuentra en http://www.icj-cij.org/docket/files/124/14303.pdf

Corte Internacional de Justicia, 13 de diciembre de 2007

Disputa territorial y marítima (Nicaragua v Colombia)

Objesiones preliminares

La Corte encuentra que el Tratado de 1928 entre Colombia y Nicaragua derimió el asunto sobre la soberanía de las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, que no hay existencia de disputa legal entre las partes en dicha cuestión y que la Corte por lo tanto no puede tener jurisdicción sobre la cuestión; la Corte encuentra además que tiene jurisdicción de adjudicación sobre la disputa concerniente la soberanía sobre los otros aspectos marítimos reclamados por las partes y sobre la disputa concerniente sobre la delimitación marítima entre las partes.

La Haya, 13 de diciembre de 2007. La Corte Internacional de Justicia (CIJ), el órgano principal de justicia de las Naciones Unidas, deliveró en el día de hoy sobre las objesiones preliminares presentadas por Colombia en el caso concerniente a la disputa marítima y territorial (Nicaragua v Colombia).

En su juicio, la Corte

(1) En lo que se refiere a la primera objesión de jurisdicción presentada por la República de Colombia sobre las bases del Artículo VI y XXXIV del Pacto de Bogotá:

(a) Por trece votos a cuatro,

Defiende la objesión a su jurisdicción en cuanto concierne la soberanía sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

(b) Unanimente,

Rehusa la objesión a su jurisdicción en la medida en cuanto concierne la soberanía sobre los otros aspectos marítimos en disputa entre las partes;

(c) Unanimente,

Rehusa la objesión a su jurisdicción en cuanto concierne a la delimitación marítima entre las partes;

(Pag.2)

(2) En lo que respecta a la segunda objesión preliminar de jurisdicción presentada por la República de Colombia en relación a la declaración hecha por las partes reconociendo la jurisdicción compulsoria de la Corte;

(a) Por catorce votos a tres,

Defiende la objesión a su jurisdicción en cuanto concierne la soberanía sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina;

(b) Por 16 votos a uno,

Encuentra que no es necesario examinar la objesión a su jurisdicción en cuanto concierne la soberanía sobre los otros aspectos marítimos en disputa entre las partes y la delimitación marítima entre las partes;

( 3) En lo que respecta a la jurisdicción de la Corte,

(a) Unanimente,

Encuentra que tiene jurisdicción, con base en el Artículo XXXI del Pacto de Bogotá, de adjudicar sobre la disputa concerniente la soberanía de los aspectos marítimos reclamados por las partes diferentes a las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina;

(b) Unanimente,

Encuentra que tiene jurisdicción, con base en el Artículo XXXI del Pacto de Bogotá, de adjudicar sobre la disputa concerniente la delimitación marítima entre las partes.

Razones de la Corte

– El Tratado de 1928

La Corte anota que en 1928 Colombia y Nicaragua firmaron un Tratado en el cual Colombia reconoció a Nicaragua soberanía sobre la Costa de Mosquitos así como sobre las islas Corn. En el mismo Tratado, Nicaragua reconoció a Colombia soberanía sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y los otros aspectos marítimos que forman parte del Archipiélago de San Andrés. El Tratado mencionó que esto no aplicaba a Roncador, Quitasueño y Serrana, “dominio de los cuales (estaba) en litigio entre Colombia y los Estados Unidos de América”. Un protocolo de cambio de ratificaciones firmado en 1930 reitera que el Archipiélago de San Andrés y Providencia en mencionado en el Tratado de 1928 “no se extiende al occidente del meridiano 82 de Grenwich”.

– El asunto-sujeto de la disputa

La Corte observa que Nicaragua y Colombia han presentado diferentes puntos de vista acerca de si hay una disputa existente entre ellos y, si es así, el asunto-sujeto de tal disputa. Nicaragua argüe la disputa concerniente vis a vis sobre la validez del Tratado de 1928, la interpretación del Tratado de 1928 en lo que tiene que ver con el asunto del Archipiélago de San Andrés, la soberanía sobre los aspectos marítimos en el área en disputa y las delimitaciones marítimas entre los dos países. Nicaragua también pone la cuestión sobre si el Tratado de 1928 terminó la cuestión entre las partes sobre “el mismo objeto de la disputa”. Colombia defiende que el asunto en tal fue ya determinado en el Tratado de 1928 y en el protocolo de 1930 y que no existe objeto existente en disputa sobre la cual la Corte tenga jurisdicción.

(Pag.3)

Después de considerar los argumentos de las partes, la Corte encuentra que la cuestión de si el Tratado de 1928 y el Protocolo de 1930 definieron la cuestión en la disputa entre las partes, no forma en sí parte de la disputa, pero es una cuestión preliminar a un asunto legal en disputa entre las partes concerniente al título territorial y de delimitación marítima. Esta concluye que lo que constituye meritos del asunto-sujeto de la disputa son, primero, la soberanía sobre el territorio (nominalmente las islas y otros aspectos marítimos reclamados por las partes) y, segundo, el curso de las frontreras marítimas entre las partes.

– Las bases de jurisdicción

Nicaragua basó la jurisdicción de la Corte en las proviciones del Artículo XXXI del Pacto de Bogotá, así como en la cláusula opcional de las declaraciones de las partes. Colombia levantó objesiones preliminares a las invocaciones de Nicaragua.

– Primera objesión preliminar

Examinando las objesiones preliminares en lo que se relaciona a su jurisdicción sobre el Pacto de Bogotá, la Corte recuerda que Colombia reclamó que el asunto presentado por Nicaragua fue derimido por el Tratado de 1928 y el Protocolo de 1930 y que, de acuerdo a los artículos VI y XXXIV del Pacto, la Corte no tiene jurisdicción para escuchar controversias adjuntas a este y debe declarar la controversia terminada. El artículo VI del Pacto provee que el recurso a la Corte no es posible por “asuntos ya resueltos por arreglo de las partes, o por laudo arbitral, o por sentencia de un tribunal internacional, o que se hallen regidos por acuerdos o tratados en vigencia en la fecha de la celebración del presente Pacto” de 1948. El artículo XXXIV provee que “si la Corte se declarare incompetente para conocer de la controversia por los motivos señalados en los artículos V, VI y VII, se declarará terminada la controversia”. Por su parte, Nicaragua discute que el Tratado de 1928 y el Protocolo de 1930 no terminaron la disputa en el asunto concerniente el artículo VI del Pacto porque el Tratado es inválido (Nicaragua argüe que este fue firmado, primero, en abierta violación de su Constitución en vigor en 1928 y, segundo, en ese tiempo Nicaragua estaba ocupada por los Estados Unidos y le fue impedido el rechazar la conclusión del Tratado que los Estados Unidos demandó concluir).

Habiendo ravizado los argumentos de las partes, la Corte anota primero que no es del interés de la buena administración de justicia limitar la presente coyuntura en definir meramente si hubo un desacuerdo entre las partes en cuanto a si el Tratado de 1928 y el Protocolo de 1930 cerraron la disputa en cuanto al objeto de la controversia, dejando cada aspecto a resolverse por los méritos. Considera si el Tratado de 1928 estaba en vigencia entre las partes cuando el Pacto de Bogotá concluyó en 1948. Nota que, por más de 50 años, Nicaragua trató el Tratado de 1928 como válido y nunca contendió que este fuese forzado por amenaza, incluso después de la retirada de las tropas de los Estados Unidos a principios de 1933. En ningún momento de esos 50 años Nicaragua contendió que el Tratado fuera inválido por ninguna razón, incluido de que este fuera firmado violando su Constitución o bajo presión extranjera. Por el contrario, Nicaragua tiene, en modo significativo, documentado que el Tratado de 1928 es válido. La Corte concluye que el Tratado de 1928 era válido y en vigor durante la conclusión del Pacto de Bogotá.

La Corte entonces se dirige a la cuestión de si el Tratado y su Protocolo cerraron el asunto en disputa entre las partes y en consecuencia de si la Corte tiene jurisdicción sobre el Pacto.

En cuanto lo que tiene que ver con la cuestión del alcance y composición del Archipiélago de San Andrés, la Corte considera que el Tratado de 1928 falla en proveer respuestas en cuanto a otros aspectos marítimos que forman parte del Archipiélago. La Corte por lo tanto encuentra que este asunto no ha sido resuelto dentro de los significados del artículo VI del Pacto y que tiene jurisdicción a adjudicar en esto. Este rehusa por lo tanto la objesión preliminar colombiana a este respecto.

En cuanto a la cuestión de la jurisdicción concerniente el asunto de la soberanía sobre Roncador, Quitasueño y Serrana, la Corte observa que los términos del Tratado de 1928 hace evidente que el Tratado no aplica sobre estos tres aspectos marítimos. La Corte por lo tanto tiene jurisdicción sobre este asunto y rehusa la objesión colombiana preliminar sobre este respecto.

(Pag.4)

Con referencia a la cuestión de su jurisdicción en el asunto de las delimitaciones marítimas, la Corte concluye que el Tratado de 1928 y el Protocolo de 1930 no afecta una delimitación general de las fronteras marítimas entre Colombia y Nicaragua. Desde que esta disputa no está resuelta dentro de los términos del artículo VI del Pacto, la Corte tiene jurisdicción a adjudicar sobre esto. Por lo tanto rehusa la objesión preliminar colombiana a este respecto.

– Segunda objesión preliminar

La Corte anota que Nicaragua tiene invocada también la claúsula opcional de las declaraciones hechas por las partes sobre la base de la jurisdicción de la Corte. En su segunda objesión preliminar, Colombia declara que la Corte no tiene jurisdicción en estas bases. Este argumenta que retiró sus declaraciones para la fecha de la presentación de la Aplicación de Nicaragua y que si incluso su declaración fue hecha por fuerza al tiempo, la disputa alegada caería por fuera del alcance de la declaración como resultado de una reserva en la cual excluyó disputas presentadas por fuera de los hechos anteriores al 6 de enero de 1932. Nicaragua desmiente los argumentos de Colombia a este respecto.

La Corte inicialmente anota que la cuestión de si la cláusula opcional de la declaración puede proveer unas bases distintas y suficientes sobre la jurisdicción en el presente caso con respecto a la parte de la disputa que se relaciona a la soberanía sobre las tres islas nominadas en el Tratado de 1928: San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Esto es porque la Corte concluye tempranamente que tiene jurisdicción bajo el Pacto de Bogotá de tratar con otros aspectos en disputa. Consecuentemente, ningún propósito es servido para examinar si, en relación a esos aspectos, la declaración podría también proveer una base de jurisdicción.

La Corte observa que el artículo 36, parágrafo 2 del Estatuto expresamente requiere que para tener jurisdicción en las bases de la cláusula opcional de la declaración, debe existir una “disputa legal” entre las partes. Dado que la Corte encuentra que no existe una disputa legal entre las partes por la cuestión de la soberanía sobre las tres islas, la Corte no puede tener jurisdicción sobre esta cuestión ni sobre el Pacto de Bogotá ni sobre las bases de la cláusula opcional de la declaración. A la luz de lo anterior, la Corte encuentra que ningún propósito práctico serviría para proceder adelante con las otras materias presentadas en las segundas objesiones preliminares de Colombia. Esta sostiene que las segundas objesiones preliminares presentadas por Colombia en lo que relaciona a la jurisdicción bajo la cláusula opcional de la declaración en lo que tiene que ver con la jurisdicción de la Corte con relación a las tres islas.

En conclusión, la Corte encuentra que tiene jurisdicción bajo el Pacto de Bogotá a adjudicar soberanía en la disputa sobre aspectos marítimos reclamados por las partes diferentes a San Andrés, Providencia y Santa Catalina; y sobre la disputa concerniente la delimitación marítima entre las partes.

(Pag.5)

Composición de la Corte

La Corte fue compuesta como sigue:

Presidente: Higgins.

Vicepresidente: Al-Khasawneh.

Jueces: Ranjeva, Shi, Koroma, Parra-Aranguren, Buergenthal, Owada, Simma, Tomka, Abraham, Keith, Sepúlveda-Amor, Bennouna y Stonikov.

Jueces ad hoc: Fortier y Gaja.

Secretario: Couvreur.

Vicepresidente Al-Khasawneh añade una opinión que desinte del Juicio de la Corte;

Juez Ranjeva añade una opinión separada;

Los jueces Parra-Aranguren, Simma y Tomka añaden declaraciones;

Juez Heith añade una declaración;

Juez Bennouna añade una opinión que desinte;

Juez ad hoc Gaja añade declaración.

______

Un sumario del juicio aparece en el documento “Sumario No. 2007/5” (Summary No. 2007/5) al cual sumarios de las declaraciones y opiniones están anexadas. Adicionalmente, este boletín de prensa, el sumario y el texto completo del juicio pueden ser encontrados en el sitio Internet de la Corte (http://www.icj-cij.org), en la “Sala de Prensa” y en las secciones “Casos”.

________

Departamento de información

Señora Laurence Blairon, secretaria de la Corte, jefe del departamento.

Señores Boris Heim y Maxime Schouppe, oficiales de información.

Señora Joanne Moore, asistente oficial de información

Referencias

* Ratificación del Tratado Esguerra Barcenas por parte del Congreso de Nicaragua, 6 de marzo de 1930.

6 thoughts on “Documento| Traducción comunicado de la CIJ sobre disputa territorial y marítima entre Colombia y Nicaragua

  1. Cuando tenga tiempo voy a leer la traducción del comunicado de la CIJ pero mientras tanto dejo una corrección: se escribe “objeción”.

  2. EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA,

    A sus habitantes

    SABED:

    Que el Congreso ha ordenado lo siguiente:

    EL SENADO Y CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA REPÚBLICA DE NICARAGUA,

    DECRETAN:

    ÚNICO: Ratificase el Tratado celebrado entre Nicaragua y la República de Colombia el 24 de Marzo de 1928, que aprobó el Poder Ejecutivo el 27 del mismo mes y año, Tratado que pone término a la cuestión pendiente entre ambas Repúblicas sobre el Archipiélago de San Andrés y Providencia y la Mosquitia Nicaragüense; en la inteligencia de que el Archipiélago de San Andrés que se menciona en la cláusula primera del Tratado no se extiende al Occidente del meridiano 82 de Greenwich, de la carta publicada en octubre de 1885, por la Oficina Hidrográfica de Washington, bajo la autoridad del Secretario de la Marina de los Estados Unidos de la América del Norte.

    El presente decreto deberá incluirse en el Instrumento de Ratificación.

    Dado en el Salón de Sesiones de la Cámara del Senado – Managua, 6 de marzo de 1930. V. M. ROMÁN, S. P., VICENTE F. ALTAMIRANO, S. S., J. CAJINA MORA, S. S.
    Managua, 3 de Abril de 1930. C. A. GONZÁLEZ, S. P., HERNÁN GÓNGORA, D. S., J. AGUSTÍN BÁEZ, D. S.

    POR TANTO: EJECÚTESE. Palacio del Ejecutivo – Managua, 5 de Abril de 1930. J. M. MONCADA. El Ministro de Relaciones Exteriores, J. IRIAS.

    Aprobado el 6 de Marzo de 1930

    Publicado en La Gaceta No. 143 del 1 de Julio de 1930

  3. nesecito la ley nicaraguense que aprobo el tratado esguerra barcena por favorr es de vida o muerte cualquiera persona que tenga conocimiento le agradezco me ayude

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