La clase rosa de Colombia


Pareciera que la clase media colombiana va en declive – si es que hubo alguna vez algo que pudiéramos llamar “clase media”. En otros países se trata del grupo que lidera el desarrollo de un país, que posee la materia gris y que establece las tendencias. Pero eso no sucede en nuestro país. Lo que podría llamarse clase media, al menos ahora, es un grupo de patanes que conducen a la Patria al estancamiento y al crecimiento de la brecha social. Una clase perezosa que se bambolea en una hamaca mientras maneja la sociedad colombiana en un tren de influencias, corrupción y fiestas. La llamaría mejor la clase rosa de Colombia, por eso de las zonas rosa. Ningún término mejor para aquellos que ni siquiera estudian, pero que gana títulos universitarios, que desconocen a su propio país, que son racistas, regionalistas y fascistas a ultranza. 

Las mentes brillantes de Colombia estarían más bien en la clase pobre, pues es la clase que sufre y lucha. La que envía a sus hijos a la universidad contra toda dificultad, hijos que aprecian la educación y salen adelante, los que escriben, los que piensan y los que terminan en el exterior, dando su talento a otras naciones en donde la gente es valorada por lo que sabe y puede, no porque tiene influencias con políticos, jueces y medios.

La clase alta de Colombia siempre ha estado ausente. Esta vive entre Estados Unidos y Europa y habla muy poco en español. Esta que podría liderar la nación, la desconoce completamente y sólo vive de su explotación de recursos. De esta manera, entre la clase pobre colombiana, trabajadora, estudiosa y emigrante y la clase alta ausente e indiferente, queda pues una brecha rosa, conformada por seres bruscos y con dinero que no saben sino de manipulación e influencias. Los de la típica frase Usted no sabe quién soy yo, o los que se atreven a discriminar a becados de la clase pobre sólo porque son pobres, pero ignoran de tajo que son becados, es decir, que se ganaron la beca con estudio y esfuerzo, sin perder el tiempo en las zonas rosa.

Es esta clase rosa la leña de la mafia – no la clase pobre como se insinúa casi siempre, que Pablo Escobar viene de cuna humilde, cuando eso no es verdad. Si bien las mafias utilizan a los pobres para volverlos sicarios, cocaleros y mulas, no es la clase pobre la que da capos del narcotráfico. Estos vienen de la clase rosa, la misma que da caciques de la política, corruptos y corrupticos, jueces sin honor, congresistas sin escrúpulos y paramilitares.

Deja un mensaje

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s