La clase rosa de Colombia


Pareciera que la clase media colombiana va en declive – si es que hubo alguna vez algo que pudiéramos llamar “clase media”. En otros países se trata del grupo que lidera el desarrollo de un país, que posee la materia gris y que establece las tendencias. Pero eso no sucede en nuestro país. Lo que podría llamarse clase media, al menos ahora, es un grupo de patanes que conducen a la Patria al estancamiento y al crecimiento de la brecha social. Una clase perezosa que se bambolea en una hamaca mientras maneja la sociedad colombiana en un tren de influencias, corrupción y fiestas. La llamaría mejor la clase rosa de Colombia, por eso de las zonas rosa. Ningún término mejor para aquellos que ni siquiera estudian, pero que gana títulos universitarios, que desconocen a su propio país, que son racistas, regionalistas y fascistas a ultranza.  Seguir leyendo

Proceso de paz


  • Hay que evitar el combate en lugar de vencer en él. Hay triunfos que empobrecen al vencido, pero no enriquecen al vencedor (Juan Zorrilla de San Martín).
  • Aquellos que apoyan la guerra en vez de los procesos de paz, es porque tienen todo el poder y el dinero para seguir en guerra. 
  • Colombia es el país más desigual del Hemisferio Occidental y eso es uno de los principales focos de la violencia por décadas.

Los guerrilleros colombianos son en el fondo eso: colombianos. Como tales, hablan siempre de más, son tendenciosos, maliciosos, hacen bromas en medio de situaciones tensas y se vanaglorian de su propia fuerza e influencia. Eso, en síntesis, reúne algunas características del colombiano común, las cuales pueden ser aplicables a políticos, periodistas, paramilitares, criminales “comunes” y gente de a pie. Pero en momentos como un proceso de paz, todos esos defectos (¿o virtudes?) del colombiano, se convierten en leña para alimentar los odios de sus más acérrimos enemigos.

¿Quién quiere un proceso de paz con estos colombianos matones, secuestradores y amenazadores? Seguir leyendo

Otra manera de promover a Colombia


El hecho de tener situaciones tan abrumadoras como el accionar de la delincuencia organizada o desorganizada o de cosas tan vergonzosas como bandoleros colombianos en Buenos Aires, Madrid o incluso en Tailandia, no es motivo para dejar de promocionar a nuestra Patria. Por el contrario, es parte del cambio que necesitamos. No podemos claudicar ante el mal y dejar nuestro país a la buena de los malos. Hay que señalar esos malos y también señalar los males y, más aún, señalar las omisiones de los buenos o de los que se creen buenos. Porque muchas acciones y omisiones de los llamados buenos, terminan siendo mal, como el tratar de ocultar la realidad que resquebraja a los desposeídos en aras de “mejorar nuestra imagen”. Seguir leyendo

Si Colombia tuviera tren


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Monfujipan, el tren de alta velocidad del Japón, sería un buen modelo para un país montañoso y selvático como Colombia y acercaría nuestras capitales al punto que usted podría vivir en Barranquilla e ir a trabajar todos los días a Bogotá.

Por lo general los medellinenses dicen con orgullo que tienen “el único Metro de Colombia”. Eso es cierto y es loable, pero ser el único de Colombia no es en sí motivo de orgullo. Que un país como Colombia tenga un sólo Metro es motivo de vergüenza. Todas nuestras ciudades, especialmente aquellas con más de un millón de habitantes, deberían tener su Metro. Eso sí sería motivo de orgullo y además la demostración del progreso de una nación. Da en cambio más vergüenza que la capital de Colombia no tenga un Metro y que llevemos tantos años en la discusión del trazado y en la pérdida de tanto dinero en estudios.  Seguir leyendo

Colombia necesita una capital marítima


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Cartagena de Indias, uno de los principales centros del Imperio Español en América del Sur.

Nueva York. Las ventajas de una capital marítima son bien conocidas en geopolítica. Todos los poderes de la antigüedad y del presente tienen que ver de manera directa con el mar. Los países sin costas requieren de un enorme esfuerzo económico para la competencia en los mercados internacionales y son objeto de la dependencia en países vecinos con acceso al mar. Esto nos hace comprender las razones por la cual Bolivia insiste tanto en recuperar el acceso al mar perdido con Chile y el porqué los chilenos deberían cooperar más en que ello sea una realidad que le permita a los bolivianos una mejor oportunidad de combatir su pobreza. Pero lo mismo sucede con las ciudades. Seguir leyendo

Países tropicales pobres, países fríos ricos


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Un molino de viento en Holanda (2014). Foto A. Rodas

Nueva York. Visitar este verano algunos países de Europa y Norteamérica me hizo pensar en las razones por las cuales paises tropicales como los africanos, sudamericanos o sudeste asiáticos se localizan con frecuencia entre los más pobres del planeta, con la excepción de Singapur y Hong Kong, mientras los países más ricos del mundo se encuentran siempre en latitudes gélidas y, entre más cerca a los polos, más ricas sus sociedades. Seguir leyendo