Hacia el libre desarrollo de la animalidad de Ordoñez


El 10 de diciembre de 2008 la Senadora del Polo Democrático, Gloria Inés Ramírez, describió las razones por las cuales daba su voto negativo contra la elección de Alejandro Ordóñez como Procurador General de la Nación.  La exposición es clara y simple, distribuida en seis puntos: una elección en medio de un ambiente clientelista, abierto sectarismo religioso que hace una ruptura en la separación Estado e Iglesia (la senadora la llama confesiones religiosas), la falta de neutralidad en la defensa de los derechos humanos en el país, su identidad ideológica y política con el gobierno que le crea dudas sobre su imparcialidad, su carencia de objetividad y por último, la senadora Ramírez concluye que es lamentable que prime el pragmatismo político “sin considerar que por encima de ello deben estar los principios éticos y morales, máxime cuando resulta altamente preocupante que los distintos poderes del Estado y los organismos de control estén siendo copados por los sectores más radicales de la derecha” (Ramírez, 2008, No. 5). Sigue leyendo

La violencia en ruedas


Un accidente frente al Cementerio de San Pedro el pasado 19 de febrero de 2011 a las 4 de la tarde. Por fortuna no hubo pérdidas humanas.

Me disculpan los señores del transporte urbano en una ciudad como Medellín y como las demás ciudades del país, pero el servicio no sólo es pobre, sino carente de modernidad y, lo más triste, violento. Cada que vengo veo lo mismo. Tomar un bus, cualquiera del área metropolitana de Medellín, es un martirio para el usuario. Estos días tomé uno de Sabaneta a Medellín y leí un aviso que decía que los transportadores tenían que defender su empresa. Tienen miedo, claro, de los esfuerzos de modernización del transporte con el Metroplus, por ejemplo. Obvio, si viene un servicio eficiente, lo obsoleto queda sobrando. Ese mismo bus de Sabaneta se vino tan lento como pudo. Los buses de las comunas altas bajan como alma que lleva al diablo. Cuando usted llega al centro, se baja con las piernas temblando. Si usted le pide al conductor rebajar la velocidad, se gana un insulto. Paran donde quieren, estorban en las calles, le tiran el bus a taxis y motocicletas. Eso significa que no piensan en el usuario, sino en sí mismos. Todo eso es violencia.

El sicario de José Novoa


Llegué 16 años tarde, pero como las lejuras en las que vivo me excusan y vi la película en Medellín, es bueno hablar de esta producción del venezolano-uruguayo José Novoa, quien decidió en 1994 sacar una película sobre mi ciudad a la que entituló ‘Sicario’. La películo ganó 27 premios internacionales y fue además la más taquillera en Venezuela. Incluso en uno de los premios, Huelva 1995, el presidente del jurado fue el premio nóbel peruano Mario Vargas Llosa. La pregunta es cómo fue posible en una producción con ciertos errores semánticos y que además despertó álgidas críticas especialmente en Colombia. Sigue leyendo