De la muerte de Dios a la muerte del hombre


Es importante analizar el antihumanismo de Fernando Vallejo – si continuamos con el análisis de su discurso en la Feria Internacional del Libro de Bogotá de este año. Definitivamente la sociedad colombiana sólo podría dar como resultado a un antihumanista y valga la aclaración, para los que no están familiarizados con el término, que no se trata de un término despectivo. Sólo que Colombia es un país profundamente dividido, bipartidista, tendencioso y trivial y así como aplauden con euforia un discurso del maestro Vallejo, que no entienden en verdad, se entregan a las bacanales de las euforias deportivas cuando gana el equipo de fútbol local.  Sigue leyendo

Fernando Vallejo en la Feria del Libro


Definitivamente es el mismo discurso de siempre (odio visceral contra la Iglesia, insultos groseros contra los políticos, defensa radical de los animales, condena absoluta del humanismo, destrucción de todos los símbolos patrios) y una simpatía populera, espontánea, de un populacho acrítico que aplaude lo que quiere oír y no se atreve a decir. Sigue leyendo

La Virgen de los Sicarios, un análisis de uno de las comunas


Uno de los temas centrales de la novela del escritor Fernando Vallejo, La Virgen de los Sicarios, es sin duda el tema de las comunas populares de Medellín, aquellas ubicadas en las laderas de la ciudad de donde vienen los dos jóvenes sicarios, Alexis y Wilmar, con los que Fernando, el protagonista, recorre la ciudad, de templo en templo, sembrando los caminos de muertos. Sin duda la obra es objeto de análisis, no sólo por su valor literario, sino social, cultural, político e incluso religioso. La obra de Vallejo desnuda el tema de la violencia no en Medellín, sino en toda Colombia y en manera más extensa, en América Latina. Por lo mismo, presento este análisis, realizado por un hijo de esas comunas de Medellín – o de Medallo, según la propuesta de Vallejo: La Virgen de los Sicarios de Fernando Vallejo: Radiografía de la violencia cíclica latinoamericana, por Albeiro Rodas.