Un muchacho de Medellín se gana la vida con un balón



David Gómez es un muchacho de la población anónima de desplazados que se gana la vida haciendo demostraciones con un balón en las calles de Medellín. A pesar de su talento tuvo que abandonar la escuela y con 19 años aún no sabe lo que será de su vida. Casos para ver. Ojalá lo apreciaran los señores del fútbol en Colombia, que necesitarían de hombres como él.

Un egipcio que enseña colombianos a degustar del buen vino


Envigado. El próximo 13 de junio otro grupo de colombianos del Valle de Aburrá tendrán la oportunidad de ser introducidos al mundo de los catadores en la Casa Museo de Otraparte de esta ciudad. ‘En Colombia no hay una cultura del olor’ dice Magdy Shahata, que reside en Envigado con su esposa colombiana. ‘Comienzo con la historia del vino, cómo oler la marca y el desarrollo de los sentidos del gusto, el olfato y la vista’, continúa. Seguir leyendo

Una antropólaga habla de la lucha por su identidad sexual


Su  nombre  jurídico  es  Néstor Raúl Ricaurte Castañeda,  tiene  38  años, pero  desde hace  tres  años  –  cuando  asumió  públicamente  su identidad transgenerista-  ha  decidido  llamarse Lilith Natasha Borde Line.  Primero empezó a  ser  transformista  y  fue  allí  donde,  por  consejo  de  una  amiga,  optó  por  su  actual  nombre:  Lillith,  ‘en  reconocimiento  a  la  Gran  Diosa,  la  Gran  Madre, la primera mujer de Adán de la mitología hebráica, que por su carácter rebelde  e inteligencia no sirvió‘, nos  cuenta.  Para  ella  ese  nombre  es  el  reconocimiento  no  sólo  a  la  mujer  sino al  femenino  primordial  y  primigenio.  Natasha es  un  nombre  ruso,  diminutivo de  “natividad”  (nacimiento).  Y  Border Line, que  en  inglés  es  una  sola palabra.  ‘En conclusión esa soy yo’ dice con una seguridad implacable. Seguir leyendo

San Antonio de Pereira, una buena perspectiva


Es ya un barrio de la ciudad de Rionegro, aunque hay quien insiste que es todavía un corregimiento. Hay quienes incluso insisten que Rionegro es un pueblo y evidentamente es toda una ciudad y una que podría ser una gran esperanza para Colombia si aprende las lecciones de urbanización de nuestra historia. Seguir leyendo

El centro de Envigado no tiene hoteles


Resulta que el centro de Envigado no tiene hoteles. Este hecho me da pie para reflexionar sobre estos esfuerzos tan rimbombantes de hacer de Medellín y su Valle de Aburrá un centro de destino turístico internacional. ¿Qué implicaciones tiene que una ciudad como Envigado no tenga ni un solo hotel, ni siquiera un hostel, motel o residencia en su centro urbano? Significa que no hay una idea clara de lo que significa turismo a nivel internacional. Agrego: no hay una sola sala Internet (al menos no pude encontrar una que me dijeron que estaba a la vuelta). Seguir leyendo

El sicario de José Novoa


Llegué 16 años tarde, pero como las lejuras en las que vivo me excusan y vi la película en Medellín, es bueno hablar de esta producción del venezolano-uruguayo José Novoa, quien decidió en 1994 sacar una película sobre mi ciudad a la que entituló ‘Sicario’. La películo ganó 27 premios internacionales y fue además la más taquillera en Venezuela. Incluso en uno de los premios, Huelva 1995, el presidente del jurado fue el premio nóbel peruano Mario Vargas Llosa. La pregunta es cómo fue posible en una producción con ciertos errores semánticos y que además despertó álgidas críticas especialmente en Colombia. Seguir leyendo

Reordenamiento urbano desde la identidad


Yo propondría un reordenamiento urbano desde la identidad cultural. Tengo la impresión de que nuestras ciudades son violentas tal como están concebidas en nuestro tiempo presente. No quiero decir que existen habitantes violentos, sino víctimas de violencia y entre las muchas causas y consecuencias cuenta también la planeación urbana. Cuando recorro las ciudades del Extremo Oriente me doy cuenta de que una de las diferencias es la concepción urbana. Allí se hace un énfasis evidente de lo que es la propia identidad cultural como pueblo desde la construcción y planeación urbana. Una casa, un edificio, una torre, una calle, un mercado, te hablan por sí mismo del país en donde estás, de los sueños sociales, de sus ancestros y de sus ideales. Cuando miro muchos de nuestros edificios, no siento en cambio esa colombianidad en muchos de ellos. Los pueblos en cambio sí, pero también se ven amenazados por la falta de autenticidad de muchos diseñadores, arquitectos, planeadores. Hay un error de percepción sobre lo que es moderno. Tenemos pegado en la mente que lo moderno es parecerse a Nueva York. Seguir leyendo