Benedetti de las Américas


"When we have the answers, they changed the questions." Art by Haro.
Mario Benedetti visto por Haro.

En este mes coinciden la partida de dos grandes personajes latinoamericanos. Ya habíamos mencionado al compositor colombiano Rafael Escalona que dejó este mundo el pasado 13 de mayo en Bogotá a 81 años de edad. Pero 5 días después, mucho más al sur del continente, en Montevideo, el poeta, escritor y estadista Mario Benedetti, de 88 años, le seguía los pasos al trovador vallenato. Seguir leyendo

Accidentes de Navidad en América Latina


Navidad no es solo un tiempo de paz y unidad como podría esperarse. Para muchos es un tiempo de tragedias. Aumentan los accidentes y no faltan los quemados con pólvora. El balance de muertos este diciembre en los países latinoamericanos es gris en estadísticas. Por lo menos 100 personas muertas y 400 heridas, según los estudios de la prensa en toda la región. Seguir leyendo

Latinoamerica ¿demasiado optimística ante la crisis?


Una latinoamerica más optimista frente al futuro, más exigente de sus estados y más critica de sus democracias.

Una latinoamerica más optimista frente al futuro, más exigente de sus estados y más crítica de sus democracias.

Mientras el resto del mundo se jala los cabellos frente a la inevitable recesión económica, los gobiernos latinoamericanos miran la situación con bastante optimismo, según los reportes de Latinobarómetro, una corporación chilena dedicada a medir el pulso de la opinión pública regional en 18 países latinoamericanos (ref). Los estudios para 2008 sugieren que América Latina no está bien preparada para la crisis porque sus líderes insisten en cuentas con excedentes, altas reservas internacionales y un fuerte sistema fiscal financiero que les da seguridad a la hora de enfrentar el vendabal de la crisis económica mundial de este año. Según el informe de Latinobarómetro, “los latinoamericanos están cada día más felices, más esperanzados del futuro, a la vez que con grandes y crecientes niveles de crítica sobre sus sociedades. La democracia se consolida parcial y lentamente, sin cambiar su condición de imperfección” (ref Informe Latinobarómetro 2008, pdf). Seguir leyendo

Los países más violentos de la tierra


Definir la violencia de un país y compararla con otro es una tarea difícil de la sociología. Por lo general inciden elementos como los conflictos políticos, religiosos, ideológicos, los problemas de disparidad socio-económica, etc. Por ejemplo, la mayoría coincide que en la actualidad paises como Irak o Afganistán están en la lista de los más violentos de la tierra. Pero ello se debe a que entró en un terreno de desestabilidad social y política cuandoel gobierno de Estados Unidos se determinó a invadirlos bajo la idea de que el gobierno de Saddam Hussein en el caso de Irak estaba desarrollando armas de destrucción masiva que nunca pudieron demostrar y que los talibanes de Afganistán eran los principales creadores del terrorismo internacional. En el documental de Michael Moore, Bowling for Colombine, el periodista demuestra por ejemplo que la sociedad estadounidense es bastante violenta, sin embargo, pocas fuentes dicen que EEUU sea uno de los más violentos del mundo… Seguir leyendo

Uruguay desde Colombia


Las Américas desde Colombia No. 1:
Cuán lejos está Uruguay de Colombia
J. Irazábal en su entrevista al profesor Oscar A. Bottinelli quien hizo un viaje a Colombia en una comisión para hablar de las experiencias de paz en su país, dijo que Colombia es vista por lo general por los uruguayos como un país distante y difícil de comprender. Si usted pide a los uruaguayos describir a Colombia en una sola palabra, dice el periodista, seguramente se tendrán muchas opciones que tienen que ver con la misma cultura colombiana, el café, la violencia, la guerrilla y muchos otros factores. En conclusión, Colombia es un país extraño para los uruguayos. ¿Es eso cierto? Veamos.


Por Albeiro Rodas
Incluye un artículo de César Augusto Salazar, nuestro nuevo corresponsal desde Buenos Aires, Argentina.Sihanoukville. Seguramente el profesor Bottinelli tiene la razón en lo que concluye acerca de Colombia y cómo la región andina es vista como una región muy lejana desde lo que llamamos el Cono Sur. Por supuesto, no es nuevo que gentes que viven en una región del mundo, sepan poco de sus vecinos. La nueva encuesta de Zogby en los EEUU mostró que los adultos de ese país saben muy poco acerca de Latinoamérica. Sin embargo, si Zogby u otros centros de investigación y estadísticas como el DANE de Colombia hicieran los mismo en Latinoamérica acerca qué saben los latinoamericanos de los países vecinos, seguramente que los resultados serían similares a la ignorancia de los adultos estadounidenses acerca de la extensión de tierra al sur del río Grande. Seguro los uruguayos y los colombianos saben más acerca de EEUU y Europa que acerca de Uruguay y Colombia respectivamente, países de su misma región.

Uruguay, la república oriental


Es natural que conozcamos más acerca de Ecuador, Venezuela, Panamá, Brasil y Perú, los países que nos rodean y también es natural que los uruguayos conozcan más acerca de Argentina y Brasil, los países que los rodean. Al menos ya podemos decir que encontramos algo en común: Brasil. Este elemento es muy importante y más de lo que se puede imaginar puesto que Brasil es en el contexto latinoamericano una especie de clave de equilibrio de fuerzas que es muy diferente a todos los países hispánicos y a la vez lo mismo. Uruguay tiene mucho que ver con Brasil y Argentina, tanto como nosotros tenemos que ver con Venezuela y Ecuador en historia.

Hablar de Uruguay implica hablar de una división regional oculta a aquellos ciudadanos estadounidenses citados por Zogby y también a muchos europeos que se imaginan a Europa como una inmensa selva pluvial. Uruguay pertenece a lo que llamamos el Cono Sur, una muy evidente región que toma su nombre de la forma cónica del mapa suramericano y que incluye países como Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay y los estados meridionales de Brasil. La otra gran región suramericana es la selva del Amazonas por su puesto y la tercera es la que está constituida por las cordilleras andinas. La diferencia entre estas tres regiones está bien establecida por sus características naturales: los Andes unen al continente desde Tierra de Fuego a Venezuela y las grandes cordilleras dan la característica a las gentes y costumbres. El Cono Sur en cambio está todo integrado en la parte austral del continente lo que le da la presencia de las cuatro estaciones a modo similar de lo que sucede en el otro extremo de las Américas como son EEUU y Canadá, pero de manera opuesta: cuando es verano en Uruguay, es invierno en Canadá. A esto Colombia es bastante diferente con todo su territorio en el Trópico. Aunque las montañas dan una variedad de climas, nuestro país tiene solo dos bien diferenciadas estaciones: la temporada de lluvias y la estación seca, con breves primaveras y otoños.

Abreu y Vargas, jugadores uruguayos en un partido Colombia-Uruguay. Foto de lizardking.

La historia dio también algunas diferencias a los dos países. El territorio uruguayo fue objeto de las ambiciones portuguesas sobre los territorios hispánicos en América. La defensa de los territorios fue liderada desde Buenos Aires y lo que sería Uruguay fue incluido dentro del Virreinato de Río de la Plata cuya capital era Buenos Aires. Con la creación de la Provincia Oriental dentro del Virreinato, ambas ciudades tuvieron que enfrentarse a las intensiones británicas de conquistar las colonias españolas. Mientras las Provincias Unidas de La Plata declararon la independencia del Reino de España en 1810, Montevideo permaneció leal a Madrid hasta 1928. Las ambiciones del entonces Imperio de Brasil por los territorios de la Provincia Oriental y seguramente por los territorios argentinos, llevó a la Guerra Argentino-Brasileña (1820-1828). Hasta ese tiempo fue conocida como Provincia Oriental para después adquirir el nombre actual.

El tiempo republicano como estado independiente trajo una era de progreso y Uruguay llegó a ser modelo en organización y economía. Fue llamada durante el siglo XIX la “Suiza de las Américas”. Pero en 1955 comienza una crisis económica que llevó a desestabilidad política. El 27 de junio de 1973 el presidente Juan M. Bordaberry cerró el Parlamento con el respaldo del ejército. Su intención era el de crear una nueva reforma constitucional para “asegurar los principios republicanos y democráticos”, pero su experimento solo llevó a limitar la libertad de expresión y a encarcelar numerosos líderes políticos y cívicos con muchos desaparecidos. En 1980 se abre el camino a la democracia y se establece un marco legal en lo que se conoció como la “ley de caducidad” para extinguir los crimenes cometidos por los insurgentes desde el 1 de enero de 1962 pero que excluye los crimenes cometidos por el estado y las fuerzas de seguridad en contra de los insurgentes.

La economía


Las cifras de la economía en Uruguay son interesantes y lo hacen un país de “primeros”. Su PIB de 2005 estuvo en US$ 16.800 en un país con una población de 3.415.920 de personas, es decir, inferior a la población de Bogotá y un poco superior a la población del Área Metropolitana de Medellín. Su sector principal es el de servicios y la construcción que toma el 75.6%. El resto se distribuye en agricultura, selvicultura, pesca e industria. El desempleo para el 2006 fue del 12.4%, el subempleo del 13.8% y las cifras de pobreza estuvieron en un 29.8%. Los principales clientes de Uruguay son en orden Brasil, Argentina y Estados Unidos. Las relaciones económicas entre Colombiay Uruguay se dan principalmente a través de tratados regionalales como el de CAN (Comunidad Andina) con Mercosur.

Hay vuelos frecuentes entre el Aeropuerto Internacional ElDorado de Bogotá y el Carrasco de Montevideo, muchos con escala en Buenos Aires. Un vuelo a Montevideo desde Bogotá puede tomar cerca de 6 horas y tiene un costo superior a US$300. Los colombianos no necesitan visa para visitar Uruguay y viceversa.

Cuán lejos está Colombia de Uruguay


Tomando una pequeña distancia de las consideraciones del profesor Bottinello, Colombia y Uruguay están cerca, siempre han estado cerca y siempre deberán estar cerca. La ignorancia acerca de los países de nuestro propio continente no debe ser tolerada si existe una intención de desarrollo regional de las economías. Desafortunadamente, los latinoamericanos sabemos más de EEUU y de Europa que de nuestros propios países latinoamericanos. Esto es un límite para el crecimiento de la región y la intención de unir fuerzas ante los desafíos del mundo de hoy. Las crisis y conflictos de un único país en Suramérica causa daños a la región que se manifiestas de muchos modos. El conflicto colombiano tiene que ver con todos los países latinoamericanos. Hablamos de más de 40 millones de latinoamericanos, es decir, los 40 millones de colombianos que hacen una gran nación cuya paz y desarrollo es una de las llaves para la paz y el desarrollo continental. Incluso si Colombia está al otro lado del continente, al norte, en una región suramericana diferente, se trata de un gran elefante que es difícil no ver.

Las relaciones de Colombia y Uruguay tienen una larga historia. Primero hay que decir que ambos países pertenecen a la misma familia: la cultura hispánica con todas las características que esta tiene. Segundo, ambos pertenecen a Latinoamérica, aunque Uruguay, como en muchas ocasiones Argentina y Chile, miran a Europa como su modelo e incluso su origen y ni siquiera en España, sino en otros países europeos que parecen ser el orgullo del Cono Sur más que su identidad latinoamericana. Apellidos no-hispánicos no son una buena razón para concluir que no pertenecemos a la región a la que pertenecemos. Muchos ejemplos de relaciones bilaterales pueden encontrarse, como aquel convenio de intercambio estudiantil de 1920 que demuestra toda la importancia que nuestros pueblos daban al encuentro entre las naciones hispánicas de Latinoamerica. Aquí está lo que piensa Colombia de Uruguay: un país hermano, muy cercano para los colombianos.

Bibliografía

* IRAZÁBAL, José. Colombia: un país conflictivo, lejano para los uruguayos. Análisis político del profesor Oscar A. Bottinelli. Espectador.com, Montevideo, April 2, 2007.
* Acceso al mercado de Uruguay. Proexport Colombia. Bogotá, Agust 17, 2007.
* Uruguayos Viega y Techeras, nuevos refuerzos del deportes Tolima. Colombia Notimail.com
* Convención sobre intercambio de alumnos y profesores y sobre equivalencia de títulos y certificados entre la República de Colombia y la República Oriental de Uruguay. Bogotá, 14 de noviembre de 1922. (pdf)
* Miles marchan por la verdad. Desde abajo. Tebeo comunicaciones S.A. Montevideo.
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EL PAISAJE COMO BORDE ENTRE LO MUNDANO Y LO ESPIRITUAL

El Monumento al holocausto judío en Montevideo-Uruguay

Por César Augusto Salazar H. (*)

Montevideo. El recorrer las orillas del Rió de La Plata del lado uruguayo es sorprendente si antes se ha tenido oportunidad de visitar el otro lado del río, la orilla argentina. Sorprendente por el hecho de que el río y sus habitantes mantienen aún un contacto casi metafísico a pesar de las modificaciones que el hombre ha producido, estas mismas permiten que en el paso del tiempo las olas de este río, que más parece un mar, continúen dejando huellas, recordándole al hombre que muy a pesar de su mundo artificial, la naturaleza lo preexiste y crece aún junto a él.

Del otro lado del río, la orilla es la muestra del olvido, lo degradado, la ruptura del hombre con la naturaleza, incluso consigo mismo, lugar en el que se desechan los desperdicios de su absurdo hiperconsumo, de una vida sostenida por escenografías de la ilusión, de las utopías, es decir, imágenes sin lugar y tiempo reales.

Por eso no es gratuito que al caminar por la rambla costera de Montevideo, desprevenidamente te encuentres con un monumento erigido con motivo de una página nefasta de la “civilización”, es el borde entre el dominio de la naturaleza y el mundo construido por el hombre, donde el visitante mira al infinito, pero también su propio espejo. Es el lugar donde por momentos el horror parece mostrársele ante sus ojos, pero al atravesarlo, la esperanza se resiste a no interponérsele para que retome el camino de la reconciliación con sus congéneres y con el mundo que lo preexiste y lo sostiene.

La pared. Foto de Liberinus

El Memorial al Holocausto Judío en la costa de Montevideo, no es más que una advertencia para quien lo transita o toma una pausa en el camino y se mira al espejo y observa la falsedades que persiste mantener hasta el punto de llegar al colapso de su mundo y a la vez observa ese paisaje donde lo sublime aparece causándole estupor, donde la paradoja de sentirse tan insignificantes ante la presencia de lo inmenso e inabarcable a su vez, le devuelve la esperanza perdida en si mismo.

Ante el odio y la barbarie del hombre, persiste su mirada en el paisaje donde intenta reconciliar ese mundo externo, donde proyecta sus anhelos sin olvidar el sentido que tiene en su interior, en su propia alma.

(*) César Augusto Salazar es un estudiante colombiano en Buenos Aires y es ahora nuestro corresponsal en el Cono Sur.